jueves, 24 de julio de 2014

Entrada

Siempre el temor. A lo que está en las sombras, detrás del muro, a la vuelta de la esquina, debajo de la cama, traspasando la puerta...Temor desconocido a lo no comprobado...

Qué pasa si un día se daña el reflejo? Y lo que nos atrae, lo que nos emociona y provoca es justamente todo aquello que temíamos?
Y si además, una mañana, de amanecer plácido y sereno, nos encontramos, sin miedo. Ningún miedo.
Sin nada que nos detenga o sujete?
Tal vez un accidente en el ADN durante la noche, una manipulación durante el sueño... De quién? Para qué?
El mecanismo de la duda y sus transcursos mentales, también desarticulados...
Sin miedo y sin dudas!
Esto se puede poner divertido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario